El ministro de Interior venezolano aseguró que Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron heridos durante el ataque.

7 de Enero 2026
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, aseguró que el reciente **ataque militar de Estados Unidos en territorio venezolano, en el marco de la operación que concluyó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, habría dejado hasta ahora 100 fallecidos y un número similar de heridos, informó el funcionario en televisión estatal.
Según Cabello, la cifra incluye tanto a militares como civiles, aunque no se han detallado de manera oficial las identidades completas ni la clasificación exacta de las víctimas. El ministro calificó el ataque como “terrible” y condenó lo ocurrido, al tiempo que rindió tributo a quienes perdieron la vida en la operación.
Autoridades venezolanas han señalado además que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, resultaron heridos durante la intervención, aunque seguirían con vida y bajo proceso judicial en Estados Unidos tras su captura.
La refriega habría ocurrido en un contexto de intervención militar estadounidense en Caracas y otras zonas estratégicas, con el objetivo declarado por Washington de capturar a Maduro en relación con cargos de narcotráfico, según fuentes previas de agencias internacionales.
Hasta ahora, la cifra de 100 muertos corresponde a la declaración del propio gobierno venezolano y no hay una confirmación independiente o verificada de manera internacional que dé un recuento consensuado de víctimas, por lo que la cifra y las circunstancias exactas siguen siendo objeto de declaraciones oficiales y versiones cruzadas en medios internacionales.
Diversos gobiernos y organizaciones internacionales han llamado a la moderación, transparencia y respeto al derecho internacional, al tiempo que piden mayores detalles sobre lo ocurrido y sobre la seguridad de la población civil en medio de una situación que ha escalado rápidamente en las últimas semanas.
En Venezuela, el episodio ha generado profunda reacción política, social y diplomática, y prepara el terreno para un debate más amplio sobre el uso de la fuerza, la soberanía nacional y el papel de actores externos en el conflicto venezolano.





