3 de Marzo 2026
Entre 2016 y 2024, México mostró avances en algunos derechos sociales como educación y condiciones materiales de la vivienda; sin embargo, el acceso a los servicios de salud presentó el deterioro más significativo en dicho periodo, de acuerdo con el Sistema de Información de Derechos Sociales (SIDS) 2016-2024, elaborado por el el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El informe señala que, mientras la población con acceso a la educación se mantuvo prácticamente estable y mejoraron los indicadores de equipamiento en los hogares para el aprendizaje, el porcentaje de personas sin carencia por acceso a servicios de salud cayó 18.6 puntos porcentuales en ocho años.
Según el Inegi, en materia educativa, 81.4 por ciento de la población no presentó rezago en 2024, cifra casi idéntica a la registrada en 2016 la cual fue 81.5 por ciento.
Como parte de las acciones que el Gobierno federal ha planteado para fortalecer el acceso a derechos sociales, el pasado 24 de febrero la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó la estrategia integral Jóvenes Transformando México, con la que se estima alejar de la violencia a 350 mil jóvenes, particularmente de entre 15 y 17 años.
El plan contempla la creación de 100 bachilleratos Margarita Maza y 100 centros comunitarios México imparable. Además, anunció la ampliación de la beca de apoyo en transporte Gertrudis Bocanegra, con el objetivo de apoyar a un millón de estudiantes de educación superior.
Donde se observó un avance significativo fue en las condiciones materiales para el aprendizaje en el hogar. En 2024, 70.2 por ciento de las personas de entre tres y 17 años habitaba en viviendas con energía eléctrica, televisión, internet y computadora o celular, prácticamente el doble de lo reportado en 2016, cuando el indicador se ubicó en 33.5 por ciento.
En cuanto a vivienda, los niveles de calidad y espacios se mantienen altos: 92.1 por ciento de la población no presenta carencias en este rubro. Además, 85.9 por ciento cuenta con servicios básicos.
A inicios de año la titular del Ejecutivo federal destacó que el programa Vivienda para el Bienestar busca beneficiar a cerca de ocho millones de familias, tanto derechohabientes como no derechohabientes. La meta sexenal es construir 1.8 millones de viviendas.
Con base en cifras del Inegi, la población sin carencias por acceso a servicios de salud pasó de 84.4 por ciento en 2016 a 65.8 por ciento en 2024, una reducción de 18.6 puntos porcentuales, lo que representa el mayor retroceso en materia de derechos sociales en el país.
En materia de salud, el país ha pasado por una serie de transformaciones institucionales en los últimos años. El seguro popular ya no operó desde el 1 de enero de 2020 y fue sustituido por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).
La finalidad del Insabi fue la de ofrecer atención médica y medicamentos gratuitos a la población sin seguridad social, sin embargo en mayo de 2023 dejó de existir.
A partir de entonces, sus funciones, recursos y personal fueron transferidos al IMSS-Bienestar, que asumió la responsabilidad de centralizar los servicios, en un nuevo intento por reorganizar el sistema público de atención médica.
“En 2016, 84.4 por ciento de la población mexicana no presentó carencia por acceso a los servicios de salud; no obstante, para 2024, este indicador pasó a 65.8 por ciento (reducción de 18.6 puntos porcentuales).”, informó el SIDS 2016-2024.
A nivel estatal en 2024, Nuevo León y Baja California Sur concentraron las proporciones más altas de población sin carencia en el acceso a servicios de salud, ambas por arriba del 80 por ciento.
En contraste Chiapas se situó como el menor porcentaje donde únicamente 36.7 por ciento de sus habitantes cuenta con este acceso, mientras que Puebla ocupó el siguiente lugar con 52.7 por ciento.



