Un método estudiado en ETH Zúrich utiliza bacterias para unir granos de arena y formar piezas sólidas. Los microorganismos producen carbonato de calcio, el mismo mineral presente en la piedra caliza, que funciona como unión entre los granos.
El equipo probó dos técnicas: imprimir una mezcla con arena y bacterias, y aplicar capas de materiales con un brazo robótico. El proceso de impresión puede tardar entre dos y cinco días y se realiza sin calentar la pieza en un horno.
La tecnología todavía requiere más investigación antes de servir para estructuras que soporten grandes cargas. Además, genera amonio como subproducto, por lo que los investigadores estudian cómo reducir su impacto ambiental.





