El Banco de México redujo en 25 puntos base su tasa de interés objetivo, que quedó en 6.25%. La decisión modifica una referencia importante para el costo del dinero en el país.
La tasa influye en las condiciones de distintos créditos y en los rendimientos que ofrecen algunos instrumentos de ahorro. Sin embargo, el cambio no se refleja de la misma manera ni al mismo tiempo en todos los productos financieros.
Para quien tiene un préstamo, el efecto depende del tipo de tasa pactada y de las condiciones del contrato. En tarjetas y créditos personales, también importan las comisiones y el costo anual total.
El banco central tomó la decisión mientras sigue observando la inflación y la actividad económica. Antes de contratar o refinanciar una deuda, conviene comparar opciones y revisar cuánto se pagará en total.





