Los países que integran los BRICS analizan alternativas para conectar sus sistemas nacionales de pagos rápidos y explorar una mayor interoperabilidad entre monedas digitales emitidas por bancos centrales.
El objetivo sería facilitar las transacciones transfronterizas entre las economías participantes, reduciendo tiempos y costos asociados con determinadas operaciones internacionales.
Las monedas digitales de bancos centrales, conocidas como CBDC, son versiones digitales de las monedas nacionales respaldadas directamente por las autoridades monetarias.
A diferencia de criptomonedas descentralizadas como bitcoin, estas herramientas son emitidas y administradas por bancos centrales.
La discusión es relevante debido al peso económico creciente del bloque y a su interés por desarrollar nuevas infraestructuras financieras que faciliten el comercio entre sus integrantes.
Sin embargo, conectar sistemas financieros de distintos países implica importantes retos tecnológicos, regulatorios y monetarios, por lo que cualquier implementación requeriría acuerdos sobre estándares, seguridad y funcionamiento.





