El Venom y El Rojito, cargadores de mercados, y Uriel Sánchez, rotulista, han convertido parte de su trabajo cotidiano en contenido para redes sociales.
Sus videos muestran labores en el Mercado de Sonora y la Central de Abasto de Ciudad de México, desde mover mercancía hasta pintar a mano letreros para los puestos.
Las publicaciones han reunido a miles de seguidores interesados en sus jornadas y en las historias personales detrás de cada oficio.
En sus testimonios también han hablado del desprecio que enfrentan por tener empleos informales y de la importancia de recibir un trato respetuoso.
El fenómeno muestra cómo las redes pueden acercar a nuevas audiencias a oficios que suelen permanecer fuera del foco, además de abrir conversaciones sobre trabajo y dignidad.





