20 de Mayo 2026
En una ciudad donde el deporte y las causas sociales encuentran cada vez más puntos de encuentro, Casa de la Amistad celebró la edición número 26 de “Golf por la Vida”, su tradicional torneo benéfico realizado en el emblemático Club Campestre de la Ciudad de México.
Más allá de una competencia deportiva, la jornada se consolidó como un espacio de solidaridad y compromiso colectivo en favor de niñas, niños y jóvenes que enfrentan el cáncer infantil.
Bajo el lema “Hablar de cáncer, es hablar de vida”, el evento reunió a 156 jugadores en una experiencia que combinó deporte, comunidad y propósito.
Este año, la meta principal del torneo es recaudar fondos que permitan garantizar tratamientos complementarios para pacientes pediátricos, fortaleciendo así la atención integral que brinda la institución a lo largo del país.
Actualmente, en México se diagnostican cerca de siete mil nuevos casos de cáncer infantil cada año, una realidad que convierte la labor de Casa de la Amistad en un apoyo esencial para cientos de familias.
La fundación acompaña hoy a más de mil 285 niñas y niños en tratamiento activo y, a lo largo de 35 años de historia, ha impactado a más de 16 mil familias mexicanas mediante un modelo gratuito e integral que incluye medicamentos, estudios, hospedaje, apoyo emocional y acompañamiento educativo.
Durante el encuentro, el ingeniero Leonardo Arana, Director General de Casa de la Amistad, destacó la relevancia de este tipo de iniciativas para asegurar la continuidad de los tratamientos médicos.
“Este torneo es mucho más que una competencia deportiva; es un motor de esperanza que nos permite garantizar que ningún usuario interrumpa su tratamiento por falta de recursos”, expresó.
El torneo también puso sobre la mesa los desafíos económicos que representa enfrentar un diagnóstico oncológico infantil, ya que un tratamiento integral puede alcanzar costos de entre 250 mil y 400 mil pesos.
Frente a este panorama, cada participación en el campo de golf se transforma en una contribución directa para ampliar las posibilidades de supervivencia y calidad de vida de cientos de pacientes.
Con una atmósfera donde la empatía marcó cada momento de la jornada, “Golf por la Vida” reafirmó cómo el deporte puede convertirse en una poderosa plataforma de impacto social.
Entre swings, encuentros y conversaciones, Casa de la Amistad celebró no solo una nueva edición de su torneo insignia, sino también la fuerza de una comunidad comprometida con construir oportunidades de vida para quienes más lo necesitan.





