China presentó una propuesta para restringir o prohibir la exportación de 40 tecnologías avanzadas, entre ellas herramientas de inteligencia artificial, semiconductores, biomedicina y energía solar, en un contexto de creciente competencia tecnológica con Estados Unidos.
El Ministerio de Comercio y el Ministerio de Ciencia y Tecnología dieron a conocer una revisión de su catálogo de tecnologías sujetas a controles de exportación. La iniciativa contempla 23 tecnologías relacionadas con inteligencia artificial, incluidos modelos avanzados, agentes inteligentes y sistemas de procesamiento de datos.
Las autoridades chinas explicaron que la medida busca proteger la seguridad nacional y reducir los riesgos asociados con la transferencia de tecnologías sensibles al extranjero. También señalaron que la revisión no está dirigida específicamente contra un país o empresa.
La propuesta llega en medio de las restricciones que Estados Unidos ha establecido sobre la venta de semiconductores avanzados y equipos utilizados para desarrollar sistemas de inteligencia artificial en China.
Estas medidas han intensificado la competencia entre ambas economías por el desarrollo de chips, centros de datos y herramientas tecnológicas consideradas estratégicas.
Sin embargo, las nuevas disposiciones chinas no significan una prohibición general de utilizar sus sistemas de inteligencia artificial desde otros países. El proyecto contempla diferencias entre la transferencia de tecnologías restringidas y el acceso a servicios digitales mediante aplicaciones, páginas web o interfaces de programación.
La consulta pública permanecerá abierta hasta el 15 de noviembre, periodo durante el cual empresas, especialistas y otros participantes podrán presentar observaciones antes de que se defina la versión definitiva.
Para las empresas tecnológicas internacionales, estas posibles restricciones podrían modificar las condiciones para adquirir, desarrollar o transferir determinadas tecnologías chinas.
El anuncio también refleja la creciente importancia económica de la inteligencia artificial, una industria que requiere inversiones millonarias en infraestructura, energía y capacidad de procesamiento.
La disputa tecnológica entre China y Estados Unidos podría tener consecuencias para las cadenas internacionales de suministro, especialmente en sectores que dependen de semiconductores y herramientas avanzadas de cómputo.
La aplicación definitiva de los nuevos controles dependerá del resultado de la revisión regulatoria que actualmente se encuentra en discusión.





