La inversión en ciencia y tecnología busca ganar terreno dentro de proyectos considerados estratégicos para México.
Entre las áreas prioritarias aparecen semiconductores, investigación relacionada con salud, desarrollo tecnológico y estudio de fenómenos meteorológicos.
La apuesta por estas áreas responde a la necesidad de reducir dependencias tecnológicas y desarrollar capacidades nacionales para resolver problemas que van desde enfermedades hasta eventos climáticos extremos.
Los semiconductores son componentes fundamentales de teléfonos, automóviles, equipos médicos y prácticamente toda la electrónica moderna.
El fortalecimiento de la investigación también requiere infraestructura, formación de especialistas y colaboración entre universidades, centros públicos y empresas.





