Un medicamento puede parecer auténtico por fuera y aun así representar un riesgo si su origen, contenido o fecha de caducidad fueron manipulados.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios emitió alertas relacionadas con productos que se presentan como Aderogyl, Darzalex y Simponi.
En el caso de Aderogyl, fueron identificados los lotes CMXA036 y CMXA037 con una fecha de caducidad señalada como junio de 2028, aunque la vigencia original correspondía a junio de 2024.
La modificación de la fecha representa un riesgo porque un consumidor podría utilizar un producto que ya se encuentra fuera de las condiciones de calidad garantizadas por el fabricante.
También se detectaron irregularidades en productos presentados como Darzalex, utilizado en determinados tratamientos contra el mieloma múltiple, y Simponi, empleado en pacientes con ciertas enfermedades autoinmunes.
El problema de los medicamentos falsificados no consiste únicamente en que puedan carecer del principio activo esperado. También pueden contener concentraciones incorrectas, sustancias distintas o haber sido almacenados sin los controles necesarios.
Por eso, las autoridades sanitarias recomiendan adquirir medicamentos únicamente en establecimientos autorizados, revisar empaques y lotes y desconfiar de productos ofrecidos a precios anormalmente bajos.
En tratamientos especializados, utilizar un medicamento falsificado puede retrasar la atención adecuada y poner directamente en riesgo la salud del paciente.





