La confianza de los consumidores mexicanos disminuyó durante septiembre y se ubicó en 45.1 puntos.
El Indicador de Confianza del Consumidor registró una caída mensual de 1.2 puntos, de acuerdo con datos del Inegi y Banco de México.
El retroceso refleja una percepción menos favorable sobre la situación económica de los hogares y del país, además de menores expectativas relacionadas con empleo y capacidad para realizar compras de bienes duraderos.
Este indicador resulta relevante porque ayuda a medir el ánimo económico de las familias y puede anticipar cambios en determinadas decisiones de consumo.
Cuando los hogares perciben mayor incertidumbre suelen aplazar gastos importantes y aumentar la cautela.





