31 de Marzo 2026
A punto de cumplirse una semana del derrame de jales en la mina Santa Fe, en El Rosario, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, reconoció que las labores de rescate se realizan contrarreloj para lograr encontrar con vida a los tres mineros que permanecen atrapados.
La funcionaria federal reveló que las labores han sido más complicadas de lo que se esperaba, debido a que persiste el derrame de jales y el ingreso constante de agua, lo que ha dificultado los trabajos en las últimas horas.
Cuatro mineros quedaron atrapados el miércoles 25 de marzo en un mina tras el desplome de un presa de jales mineros, que impidió la salida de los trabajadores. Desde ese día más de 300 rescatistas trabajan ininterrumpidamente para sacarlos de la mina.
“Evidentemente que el tiempo para nosotros es ahorita nuestro peor enemigo, no podemos perdernos, no podemos distraernos, estamos muy concentrados, dando todo el esfuerzo y todo lo que se requiere para encontrarlos con vida y que regresen con sus familias”, expresó.
Aunque los equipos de rescate se encuentran a una distancia estimada de entre 15 y 20 metros del punto donde estarían los trabajadores, esta es la zona más baja de la mina, con una pendiente tipo vado, que impide el paso.
Pese a ello, señaló que existen condiciones favorables para la supervivencia, como ventilación natural y temperaturas no elevadas, aunque preocupa la falta de acceso a agua y alimentos.
“Faltan ya 15 metros, 20, pero eso ya no es ahorita el problema, el problema es que hay un tapón de agua y de jale que no permiten el paso y eso es ahorita lo que estamos haciendo”, agregó.
Como parte de las acciones, se introdujo una bomba de 10 caballos de fuerza para extraer el agua, sin embargo, aunque se logra reducir momentáneamente el nivel, este vuelve a incrementarse, lo que mantiene el desafío operativo.
Explicó que se trata de un equipo que funciona con diésel, por lo que se han extremado precauciones debido a la presencia de monóxido de carbono.
“Estamos explorando la posibilidad de hacer otro tipo de bomba eléctrica con la CFE y además el cable suficiente y ya con eso ya no tengo riesgo de monóxido ni de nada que pueda contaminar, no solamente a los rescatistas, sino también a nuestros mineros”, detalló.
La funcionaria añadió que esta alternativa contemplaría una bomba eléctrica de aproximadamente 50 caballos de fuerza, lo que permitiría acelerar la extracción del líquido. De resultar efectiva, el rescate podría concretarse entre este martes o el miércoles por la mañana.
Informó que las labores participan hasta 350 elementos, entre personal de distintas instituciones gubernamentales, empresas mineras, rescatistas de diversas partes del país e incluso buzos especializados.
Velázquez Alzúa subrayó que las condiciones de trabajo implican riesgos importantes, ya que se trata de una mina profunda, de hasta 300 metros, lo que supera otras como Pasta de Conchos, de aproximadamente 150 metros.
No obstante, destacó que, a diferencia de otros casos, las galerías en esta mina, dedicada a la extracción de oro y plata, son más amplias, lo que ha permitido mayor movilidad para las maniobras.
“Son otras las condiciones. Esta es una mina que extrae oro y plata. Es otro el material al que te enfrentas, las galerías son diferentes, aquí son muy altas, aquí tenemos espacio suficiente para caminar”, puntualizó.





