La deuda pública mexicana podría ubicarse alrededor de 55% del Producto Interno Bruto en 2027, de acuerdo con las estimaciones presentadas por las autoridades hacendarias.
El aumento ha generado atención entre analistas debido a las presiones que representan el bajo crecimiento económico, el costo financiero y las necesidades de empresas públicas.
La Secretaría de Hacienda sostiene que el escenario continúa siendo manejable y proyecta un déficit de aproximadamente 3.9% del PIB.
La discusión sobre las finanzas públicas será relevante durante la revisión del paquete económico para 2027.
El reto será combinar disciplina fiscal con recursos suficientes para infraestructura, programas públicos y otras obligaciones del Estado.





