Un estudio del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas analizó diez patrones de alimentación y encontró que todos se asociaron con un envejecimiento biológico más lento. Entre ellos están las dietas mediterránea, nórdica, basada en plantas y DASH.
La investigación examinó cambios químicos en el ADN que pueden reflejar procesos relacionados con el envejecimiento. Los resultados se identificaron primero en una población y después se contrastaron con datos de otro grupo.
Los autores señalaron que los hallazgos no apuntan a una dieta única como la mejor opción. El estudio muestra una asociación entre patrones saludables y ciertos marcadores biológicos; no demuestra que una dieta específica detenga o revierta el envejecimiento.





