El empleo formal mostró un repunte, pero los datos del IMSS dejaron otras señales que merecen atención: el salario promedio cayó y también disminuyó el número de registros patronales.
Las cifras muestran que el crecimiento de puestos de trabajo no necesariamente se traduce en mejores ingresos para todas las personas trabajadoras. La evolución de los salarios y de los empleadores registrados ofrece otro ángulo para entender el mercado laboral.
El comportamiento de estos indicadores será clave para observar si el avance del empleo se sostiene y cómo se refleja en las condiciones de quienes trabajan formalmente.





