Equipos forenses de Kosovo comenzaron excavaciones en un terreno cercano a la localidad de Kalluder, donde se sospecha que podría existir una fosa con restos humanos relacionados con la guerra.
La zona permanece bajo vigilancia policial mientras especialistas analizan el terreno, retiran capas de tierra y buscan indicios que permitan confirmar la presencia de cuerpos.
La guerra de Kosovo se desarrolló entre 1998 y 1999 y dejó miles de personas muertas, desplazadas o desaparecidas. Más de dos décadas después, numerosas familias continúan sin conocer el destino de sus familiares.
Cuando se encuentran restos, los equipos realizan análisis antropológicos y pruebas de ADN para intentar identificarlos. Posteriormente, la información puede incorporarse a investigaciones sobre crímenes de guerra.
Las excavaciones también poseen un valor humanitario. Para las familias, recuperar e identificar los restos permite realizar funerales y cerrar un proceso de incertidumbre que en muchos casos ha durado más de 25 años.
Las autoridades no han confirmado todavía cuántas personas podrían encontrarse en el sitio. Los trabajos continuarán mientras existan condiciones para preservar posibles evidencias.






