El Departamento de Estado de EU actualizó la cifra después de los recientes acontecimientos en Venezuela.

El gobierno de Estados Unidos anunció el incremento a 25 millones de dólares de la recompensa por información que conduzca a la captura de Diosdado Cabello, una de las figuras más influyentes del oficialismo en Venezuela.
La decisión se da en el marco de acusaciones relacionadas con narcotráfico y crimen organizado, que autoridades estadounidenses han sostenido en procesos judiciales y señalamientos públicos durante los últimos años. Con el aumento de la recompensa, Washington refuerza su estrategia de presión legal y diplomática contra altos funcionarios del gobierno venezolano.
De acuerdo con la información difundida, el incremento del monto busca incentivar la cooperación internacional y obtener datos que permitan avanzar en las investigaciones abiertas en tribunales de Estados Unidos. Este tipo de medidas han sido utilizadas previamente contra otros personajes señalados por delitos transnacionales.
Desde Caracas, el oficialismo ha rechazado de manera reiterada estas acciones, calificándolas como persecución política y una violación a la soberanía venezolana. Cabello, quien ha ocupado cargos clave dentro del poder político, ha negado las acusaciones y ha señalado que forman parte de una estrategia de desestabilización.
Analistas internacionales consideran que el anuncio eleva aún más la tensión entre Washington y Caracas, y se suma a un contexto regional marcado por sanciones económicas, procesos judiciales extraterritoriales y una fuerte confrontación discursiva entre ambos gobiernos.
Además del impacto político, la medida tiene implicaciones simbólicas, ya que coloca nuevamente a Venezuela en el centro del debate internacional sobre democracia, legalidad y cooperación contra el crimen organizado, temas que dividen a gobiernos y organismos multilaterales.
Especialistas advierten que este tipo de anuncios también puede influir en la dinámica interna venezolana, al fortalecer posturas encontradas tanto dentro del oficialismo como de la oposición, en un momento de alta volatilidad política.
Por ahora, el gobierno de Estados Unidos no ha detallado si el aumento de la recompensa vendrá acompañado de nuevas acciones legales o diplomáticas, mientras que Venezuela mantiene su rechazo a cualquier intervención extranjera y defiende a sus funcionarios señalados.
El tema sigue en desarrollo y se espera que en los próximos días haya reacciones oficiales adicionales, tanto desde Caracas como desde otros países de la región, ante una decisión que vuelve a sacudir el escenario político internacional al inicio de 2026.





