El estado de las finanzas públicas mexicanas vuelve a impulsar la discusión sobre la necesidad de una reforma fiscal que permita aumentar los ingresos públicos de manera sostenible.
México ha logrado avances en fiscalización y eficiencia recaudatoria, pero continúa registrando una recaudación tributaria baja frente a otros países de la OCDE.
Especialistas han planteado que el reto no consiste únicamente en cobrar más impuestos, sino en ampliar la base, mejorar la progresividad del sistema y garantizar que los recursos se traduzcan en mejores servicios públicos.
El debate cobra relevancia en un contexto de crecimiento económico moderado, compromisos de gasto social y necesidades de inversión en áreas como salud, educación e infraestructura.
La discusión será uno de los temas económicos a seguir conforme avance la elaboración de presupuestos y las necesidades de financiamiento del país.





