Pagar gasolina o una caseta exclusivamente con efectivo podría convertirse en cosa del pasado si avanza la nueva Ley de Economía Digital que se discute en México.
La iniciativa enviada al Congreso plantea crear el marco jurídico necesario para que determinadas actividades puedan restringir o eliminar el uso de dinero físico. Entre los primeros sectores contemplados aparecen las gasolineras y casetas.
El cambio tendría un alcance considerable: en México operan más de 13 mil estaciones de servicio.
La infraestructura necesaria ya está parcialmente instalada. Gran parte de las gasolineras cuenta con terminales bancarias, aunque todavía existen puntos donde deben resolverse problemas de conectividad y compatibilidad con distintos métodos de pago.
Además de tarjetas de crédito y débito, la estrategia contempla utilizar CoDi, plataforma desarrollada por Banco de México para realizar pagos digitales mediante códigos QR.
En las carreteras continuarían alternativas como los tags, pero se buscaría ampliar la recepción de tarjetas y pagos mediante códigos.
Actualmente el efectivo conserva poder liberatorio bajo la legislación mexicana. Por ello, el cambio necesita primero una modificación legal que permita establecer excepciones.
La transición tendría implicaciones importantes para consumidores, comercios y bancos, especialmente en regiones donde todavía existe menor acceso a servicios financieros digitales.





