El huracán Polo alcanzó la categoría 5 el 22 de septiembre y mantiene bajo vigilancia a Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Colima y Jalisco.
El fenómeno se intensificó rápidamente frente a las costas del Pacífico mexicano y registró vientos sostenidos superiores a los 250 kilómetros por hora.
Aunque los pronósticos no contemplan por ahora un impacto directo del centro del huracán, sus bandas nubosas provocarán lluvias intensas en diferentes zonas del occidente y sur del país.
Las principales amenazas son inundaciones, desbordamientos de ríos y arroyos, deslaves y oleaje elevado, especialmente en las costas de Guerrero y Michoacán.
Autoridades federales y estatales activaron protocolos preventivos, habilitaron refugios temporales y restringieron algunas actividades marítimas. En diferentes zonas costeras también fueron suspendidas las clases.
El desplazamiento lento de Polo podría prolongar las lluvias y las condiciones marítimas peligrosas durante varios días.
Protección Civil pidió evitar playas, ríos, barrancas y caminos inundados, además de mantenerse pendiente de los avisos oficiales ante cualquier modificación en la trayectoria.






