25 de Marzo 2026
El Centro INAH Yucatán determinó que los monumentos ubicados en el emblemático Paseo de Montejo, en la ciudad de Mérida, presentan distintos niveles de afectación tras las movilizaciones del 8M realizadas durante la reciente conmemoración del Día Internacional de la Mujer, por lo que se implementarán acciones específicas de restauración y conservación del patrimonio cultural.
Especialistas realizaron un monitoreo técnico para evaluar el estado de las esculturas y estructuras urbanas más representativas de la zona, entre ellas las efigies de Felipe Carrillo Puerto, Justo Sierra O’Reylli y el Monumento a la Patria.
El diagnóstico señala que las esculturas de Carrillo Puerto y Sierra O’Reylli registraron principalmente pintas con aerosol, aplicación de pinturas acrílicas, colocación de carteles y otros elementos, además de impactos de objetos como huevos en las partes superiores. Sin embargo, gracias a trabajos previos de conservación realizados en 2024, los daños no comprometieron de manera estructural los materiales originales.
En ese sentido, la coordinadora de Conservación y Restauración del Centro INAH Yucatán, Karla Martínez López, explicó que ambas efigies contaban con recubrimientos de sacrificio, una técnica especializada que permite proteger la piedra original frente a agresiones externas. Esto facilitará ahora la remoción controlada de las afectaciones sin deteriorar el monumento.
“Será necesaria una intervención puntual para retirar estas capas protectoras, limpiar las superficies y volver a aplicar los recubrimientos, garantizando así la "preservación del patrimonio histórico", detalla el documento.
En contraste, el Monumento a la Patria presenta un escenario más complejo. El informe técnico indica que las afectaciones abarcan prácticamente todo el perímetro, incluyendo columnas, muretes, pisos, escalinatas y el espejo de agua, además de la base del conjunto escultórico principal. Estas intervenciones, al interactuar de forma distinta con los materiales originales, requieren un análisis más detallado.
Especialistas del INAH subrayan que, debido a la diversidad de las sustancias utilizadas en las pintas, no existe un método único de limpieza, por lo que será indispensable desarrollar un proyecto integral de restauración que contemple diferentes técnicas y materiales.
Cabe recordar que este monumento ya había sido intervenido entre 2016 y 2017 para corregir problemas de conservación; no obstante, en ese momento no se implementaron medidas de protección directa como las aplicadas en las otras esculturas.
Ante este panorama, el Centro INAH Yucatán trabaja en coordinación con autoridades estatales y municipales para diseñar una estrategia que permita revertir los daños, proteger los materiales originales y garantizar la conservación a largo plazo de uno de los símbolos más representativos de la capital yucateca.
El organismo enfatizó que cualquier intervención deberá ser realizada por personal especializado en restauración, con el objetivo de evitar daños mayores derivados de procedimientos inadecuados.
Este caso reabre el debate sobre la necesidad de conciliar el derecho a la protesta con la protección del patrimonio cultural, así como la importancia de contar con protocolos de atención inmediata que reduzcan el impacto en monumentos históricos.





