10 de Marzo 2026
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, confirmó hoy que se reactivó el conflicto agrario entre las comunidades de San Juan Mixtepec y Santo Domingo Yosoñama, en la región mixteca, luego de que en las últimas semanas se detectaran tres incendios provocados en el polígono territorial en disputa.
El mandatario estatal informó que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca ya inició investigaciones para identificar a los responsables de los siniestros, que han afectado alrededor de mil 500 hectáreas de bosques en esa zona.
“Es un tema que nos preocupa por los incendios; no nos gusta esto y ya la Fiscalía está investigando y tiene información de quienes cometieron esto”, señaló.
Por su parte, la titular de la Comisión Estatal Forestal de Oaxaca (Coesfo), Magdalena Coello, indicó que brigadistas de la dependencia trabajan en el área con resguardo de la Policía Estatal para atender los incendios, los cuales comenzaron el pasado 6 de marzo y continúan activos.
En paralelo, autoridades y pobladores de San Juan Mixtepec han solicitado apoyo institucional para que brigadas forestales puedan ingresar a la zona con seguridad, debido a que el área donde se registran los incendios forma parte de un territorio marcado por el conflicto entre ambas comunidades.
Uno de los incendios fue detectado en el paraje conocido como Pueblo Viejo, en los límites con Santo Domingo Yosoñama, donde autoridades municipales reportaron que el fuego avanzó rápidamente debido a los fuertes vientos y a la presencia de pastizales en la zona.
El presidente municipal de San Juan Mixtepec, Anderson Bautista, informó que comunidades cercanas como Pueblo Viejo y Cuajilote podrían verse afectadas si el fuego no se controla con rapidez, por lo que comuneros y policías municipales participan en las labores de combate.
Disputa por más de 70 años
La disputa territorial entre San Juan Mixtepec y Santo Domingo Yosoñama es uno de los conflictos agrarios más antiguos de la región Mixteca. De acuerdo con registros agrarios y autoridades estatales, la confrontación se mantiene desde hace más de 70 años por la posesión de aproximadamente mil 740 hectáreas.
A lo largo de las décadas, el conflicto ha dejado decenas de personas fallecidas, así como comunidades desplazadas y episodios de violencia, incluidos enfrentamientos armados, bloqueos y quema de vehículos.
Aunque en distintos periodos se han instalado mesas de diálogo y operativos de seguridad para reducir la tensión entre ambas comunidades, la disputa por la tierra continúa sin resolverse de manera definitiva.
Los recientes incendios en la zona en conflicto han generado preocupación entre autoridades estatales y pobladores, debido al impacto ambiental y al riesgo de que la situación agraria vuelva a escalar en esta región de Oaxaca.





