La industria de consumo representa aproximadamente 4.2 por ciento del Producto Interno Bruto de México y genera alrededor de 3 millones de empleos.
Las cifras muestran el peso económico de las empresas que producen, distribuyen y comercializan bienes utilizados diariamente por millones de hogares.
El sector también tiene una relación directa con el comportamiento del consumo privado, uno de los motores más importantes de la actividad económica mexicana.
Cuando las familias enfrentan inflación elevada, menor ingreso disponible o incertidumbre económica, las decisiones de compra pueden modificarse y afectar a empresas de diferentes tamaños.
Por el contrario, una mejora en empleo y salarios puede traducirse en mayor demanda.
Por ello, el desempeño de la industria de consumo funciona también como una referencia para observar la fortaleza del mercado interno y la capacidad de gasto de los hogares.





