5 de Marzo 2026
Personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) empezó a colocar las murallas metálicas de más de dos metros de alto para proteger inmuebles del Zócalo de la Ciudad de México, donde culminará la manifestación del 8M.
Los policías capitalinos llegaron a la Plaza de la Constitución antes del mediodía, donde encontraron los paneles metálicos apilados, por lo que procedieron a armar los primeros muros de protección frente a la Catedral Metropolitana, mientras que en la banqueta de Palacio Nacional seguían las vallas metálicas habituales.
La marcha del 8M iniciará en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, en Paseo de la Reforma, para avanzar sobre la misma, continuará por Avenida Juárez, dará vuelta sobre el Eje Central Lázaro Cárdenas y seguirá sobre 5 de Mayo hasta el Zócalo.
A tres días de la movilización, los comerciantes establecidos a lo largo de esa ruta no colocan todavía vallas o tapiales para proteger sus locales y aparadores, tiendas de conveniencia platicaron a El Sol de México que lo único que tienen previsto es bajar las cortinas antes de que pasen los contingentes, a fin de evitar saqueos o destrozos en sus negocios.
Comentaron que en movilizaciones anteriores, policías pasan primero para avisarles si los manifestantes vienen muy violentos y lo que les recomiendan es cerrar sus puertas y abrirlas hasta que pasen.
Roberto, quien está a cargo del restaurante “Fushin”, ubicado en 5 de Mayo, fue el único que aceptó que colocarán mantas en apoyo a las luchas de las mujeres y con números telefónicos para que ellos reporten si son víctimas de la violencia de género.
El encargado del negocio especializado en comida oriental explicó que optó por manifestar así el apoyo a las manifestantes, ya que en ocasiones anteriores golpeaban muy fuerte las cortinas de su negocio y las pintarrajeaban, pero ahora, con eso, causan menos molestias.
La empleada de una cafetería Starbucks, quien no quiso dar su nombre, dijo que por protocolo bajan las cortinas antes de que pasen las o los manifestantes y que en una ocasión si colocaron mantas en apoyo a la lucha de las mujeres, “pero tuvimos una mala experiencia, porque provocaron daños”.
El edificio de 5 de Mayo número 29, únicamente cierra la puerta de acceso al paso de los manifestantes, mientras que los inquilinos del mismo, si colocan en sus ventanas telas de color morado y ni así evitan que las y los participantes en las marchas pintarrajen las paredes del inmueble.
Luis Vallejo, encargado de la taquería Arandas afirmó que preferirá cerrar ese día, no exponer el local a que las y los manifestantes lo destrocen o cometan saqueos, además de que prácticamente no hay ventas, “no viene la gente al Centro Histórico”.





