Envases plásticos desechados, discos compactos y otros residuos podrían servir como materia prima para materiales capaces de captar humedad del aire. Un equipo de la Universidad de Viena transformó distintos tipos de plástico en redes poliméricas que absorben agua incluso en ambientes secos.
La humedad puede liberarse después mediante un calentamiento moderado, como el que podría obtenerse con luz solar. La propuesta apunta a explorar formas de recuperar agua en lugares donde el acceso al recurso es limitado.
La investigación presenta una posibilidad tecnológica, todavía en desarrollo, y no un sistema listo para abastecer comunidades. Sus resultados conectan dos desafíos: dar un nuevo uso a ciertos residuos plásticos y estudiar alternativas descentralizadas para obtener agua.





