La carrera por la inteligencia artificial parecía destinada a tener como grandes ganadores únicamente a las compañías que desarrollan modelos avanzados. Sin embargo, una segunda etapa comienza a favorecer a empresas tecnológicas europeas que llevan años especializadas en software, consultoría e infraestructura.
Firmas como SAP, Capgemini, Sopra Steria y OVHcloud han registrado mayor demanda, crecimiento o mejores perspectivas a medida que las empresas dejan atrás las primeras pruebas de IA y buscan incorporarla realmente a sus procesos cotidianos.
El problema para muchas organizaciones ya no es conseguir acceso a un modelo de inteligencia artificial, sino conectarlo con bases de datos antiguas, sistemas internos, controles de seguridad, permisos y procesos que llevan décadas funcionando. Esa complejidad beneficia a compañías especializadas precisamente en integración tecnológica.
El fenómeno es especialmente visible en sectores como defensa, salud, infraestructura y aeroespacial, donde la seguridad y el control de datos resultan críticos. OVHcloud, por ejemplo, registró un crecimiento de 20.2% en ingresos de nube pública durante su tercer trimestre.





