Una inundación o un deslizamiento pueden ocurrir de forma repentina, pero el riesgo que enfrentan las personas suele formarse durante años. La investigadora de la UNAM Irasema Alcántara Ayala explicó que las decisiones sobre vivienda, infraestructura y uso del suelo pueden aumentar la exposición de una comunidad.
Construir o transformar un territorio sin considerar sus condiciones ambientales acumula vulnerabilidades incluso antes de que se presente un fenómeno extremo. En el mismo encuentro, Julia Carabias Lillo destacó las soluciones basadas en la naturaleza, que buscan proteger y restaurar ecosistemas mientras se atienden necesidades de la población.
La prevención, plantearon las especialistas, también depende de conocer el territorio y tomar en cuenta sus riesgos al planear dónde y cómo se construye.






