Estas dosis protegen a la población contra estas enfermedades: difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, Haemophilus influenza tipo b y poliomielitis.

11 de Enero 2026
La Secretaría de Salud reconoció una disminución en la cobertura de la vacuna hexavalente en el país y anunció que ya se trabajan estrategias para revertir esta tendencia, al tratarse de una de las inmunizaciones más importantes durante la primera infancia.
La vacuna hexavalente protege contra seis enfermedades: difteria, tos ferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis B y enfermedades causadas por Haemophilus influenzae tipo b, por lo que su aplicación oportuna es clave para prevenir brotes y proteger la salud de niñas y niños.
Autoridades sanitarias explicaron que la caída en la cobertura responde a diversos factores, entre ellos rezagos acumulados tras la pandemia, desinformación sobre las vacunas, dificultades de acceso en algunas regiones y la baja asistencia a centros de salud para controles preventivos.
El sector salud advirtió que una reducción prolongada en la aplicación de esta vacuna puede incrementar el riesgo de reaparición de enfermedades que habían sido controladas durante años, lo que representaría un retroceso importante en materia de salud pública.
Ante este escenario, la Secretaría de Salud señaló que se reforzarán campañas de vacunación, jornadas intensivas y acciones de información dirigidas a madres, padres y cuidadores, con el objetivo de recuperar esquemas incompletos y asegurar que los menores reciban las dosis correspondientes en tiempo y forma.
Especialistas en pediatría subrayan que la vacunación no solo protege a quien la recibe, sino que contribuye a la inmunidad colectiva, reduciendo la circulación de virus y bacterias en la comunidad. Por ello, llaman a la población a confiar en las vacunas y acudir a las unidades de salud.
Las autoridades reiteraron que la vacuna hexavalente es segura, gratuita y disponible en el sistema público de salud, e hicieron un llamado a revisar las cartillas de vacunación para identificar posibles atrasos.
Asimismo, se destacó la importancia de la participación comunitaria, ya que la recuperación de coberturas depende tanto de la disponibilidad de biológicos como de la confianza y corresponsabilidad social en el cuidado de la salud infantil.
La estrategia para revertir la caída en la vacunación forma parte de un esfuerzo más amplio por fortalecer la prevención, evitar emergencias sanitarias futuras y garantizar el derecho a la salud de niñas y niños en todo el país.
Con estas acciones, el sector salud busca recuperar los niveles óptimos de vacunación y asegurar que las nuevas generaciones crezcan protegidas frente a enfermedades prevenibles, reforzando uno de los pilares más importantes de la salud pública.





