El sistema público de salud mexicano proyecta sumar alrededor de 12 mil nuevas camas hospitalarias mediante una inversión cercana a los 200 mil millones de pesos.
La estrategia contempla infraestructura destinada a diferentes instituciones públicas y busca ampliar la capacidad de atención frente al crecimiento de la demanda médica.
El número de camas disponibles es uno de los indicadores utilizados para medir la capacidad hospitalaria de un país, aunque su funcionamiento depende también de médicos, enfermeras, equipamiento y recursos para operar los espacios.
La ampliación implicará por ello no solamente construir nuevos hospitales, sino poner en funcionamiento instalaciones capaces de recibir pacientes.
El proyecto forma parte de los planes federales de infraestructura sanitaria que se desarrollarán en distintas regiones de México.





