11 de Abril 2026
En 2025, México pasó al segundo lugar como destino de transferencias fraudulentas, de acuerdo con el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés).
Según el Informe de Delitos por Internet 2025 del FBI, el año pasado México registró mil 782 transferencias digitales fraudulentas, lo que representa un incremento de las mil 498 registradas en 2024, cuando se ubicaba en el tercer lugar.
En la más reciente edición del informe, solo fue superado por Hong Kong, que concentró más de mil 800 transacciones de este tipo.
En la lista también destaca Indonesia, que se colocó en tercera posición con mil 685 transferencias, consolidando a estos países como los principales destinos del dinero proveniente de estafas digitales de 200 países que forman parte del análisis.
Aunque el documento no desglosa los tipos de delitos por país, sí identifica las principales tendencias globales. Entre ellas destaca el phishing, una forma de suplantación de identidad.
De acuerdo con la Universidad de Harvard, este delito es “un tipo de ataque de ingeniería social que consiste en engañar a las personas para que revelen información confidencial o realicen otras acciones que comprometan la seguridad, haciéndose pasar por una entidad de confianza. Estas solicitudes suelen llegar por correo electrónico, mensaje de texto o llamada telefónica”.
Otros delitos que se suelen realizar por medio del ciberespacio son la extorsión, los fraudes de inversión, especialmente en criptomonedas, y los engaños en comercio electrónico por productos no entregados.
En cuanto a la actividad de denuncia, México se posicionó en el lugar 11 entre los 200 países que reportan ciberdelitos ante el Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3, por sus siglas en inglés). En 2025 se registraron mil 654 quejas desde territorio nacional, un aumento de casi 500 denuncias respecto a las mil 116 contabilizadas en 2024.
Este crecimiento coloca a México como el segundo país de América Latina con más denuncias, solo por debajo de Brasil que se encuentra en séptima posición en el ránking del FBI con dos mil 686 casos.
El reporte, señala que la información financiera proporcionada en las denuncias permite rastrear el destino de los recursos cuando a las víctimas se les instruye enviar dinero al extranjero.
De acuerdo con el FBI, estos casos generaron pérdidas por casi mil 600 millones de dólares en 2025, aunque el reporte no desglosa el impacto económico por país.
El informe también subraya que el cibercrimen opera a través de redes transnacionales cada vez más sofisticadas, con centros de operación en regiones como el sudeste asiático e India, desde donde se ejecutan estafas de soporte técnico, robo de identidad gubernamental y fraudes de inversión.
Para contrarrestar estas operaciones, el FBI coordina acciones internacionales mediante mecanismos institucionales como la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), que permite congelar recursos transferidos de forma fraudulenta si se reportan con rapidez.
Tan solo en 2025, las autoridades estadounidenses aseguraron cerca de 171 millones 970 mil dólares.
En este contexto, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que las autoridades intensificarán las acciones contra estos delitos.
“A los estafadores que intentan aprovecharse de nuestra nación, les advertimos: el Departamento los investigará, los acusaremos de delitos y nos aseguraremos de que sean castigados por sus acciones”, declaró el 7 de abril de 2026.





