El mercado laboral mexicano tendrá que adaptarse a un país diferente al que existía hace apenas unas décadas.
El envejecimiento de la población, la digitalización, la transición energética y los cambios en los sistemas productivos están modificando las necesidades de empresas, instituciones y comunidades.
Esto implica una demanda creciente de especialistas en áreas como salud, cuidado de personas mayores, tecnologías de información, automatización, ciencia de datos y nuevas industrias.
Las universidades enfrentan así el reto de ajustar programas y desarrollar competencias que permitan a los egresados responder a un mercado laboral que cambia rápidamente.





