México comenzará a probar un nuevo modelo para desarrollar proyectos carreteros mediante la combinación de recursos públicos y privados.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes recibirá las primeras propuestas bajo el esquema establecido en la nueva Ley de Inversiones Mixtas.
El objetivo es ampliar las posibilidades de financiamiento para infraestructura sin depender exclusivamente del presupuesto público.
Bajo este modelo, los proyectos pueden estructurarse con participación gubernamental y capital privado, siempre bajo las condiciones establecidas para cada obra.
La infraestructura carretera es particularmente importante para México debido al peso del transporte terrestre en el movimiento de mercancías entre zonas industriales, centros de distribución, puertos y la frontera con Estados Unidos.
El nuevo mecanismo será observado de cerca por constructoras, inversionistas y gobiernos estatales debido a que podría convertirse en una alternativa para acelerar proyectos que requieren cantidades importantes de recursos.
Su funcionamiento dependerá de las condiciones financieras, los mecanismos de recuperación de inversión y la viabilidad de cada proyecto presentado.






