En México, alrededor de 2 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años estaban ocupados en alguna actividad laboral, según los datos de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil.
Del total de menores ocupados, 91.5% realizaba trabajos considerados no permitidos. La clasificación incluye tanto labores desempeñadas por debajo de la edad mínima legal como actividades peligrosas para su salud o desarrollo.
La cifra debe distinguirse del total de trabajo infantil reportado por la encuesta, que asciende a 3.5 millones e incluye otras formas de trabajo, como ciertas actividades domésticas en condiciones no adecuadas.
El problema presenta diferencias entre entidades. En 18 estados, más de 90% de los menores ocupados se encontraba en trabajos no permitidos, un dato que muestra la dimensión del reto para proteger sus derechos y asegurar que el trabajo no interfiera con su educación.





