24 de Febrero 2026
El obispo caldeo Emanuel Hana Shaleta presentó su renuncia mientras enfrenta una investigación ordenada por el Vaticano por presunta malversación de fondos parroquiales y conducta sexual inapropiada.
De acuerdo con documentos difundidos por el medio especializado The Pillar, autoridades eclesiásticas detectaron movimientos financieros irregulares en la Catedral Caldea de San Pedro, en El Cajón, California.
Las revisiones apuntan a que al menos 427 mil dólares habrían sido manejados en efectivo y posteriormente “reembolsados” mediante cheques emitidos desde una cuenta parroquial destinada a asistencia caritativa. Otras transacciones bajo análisis podrían elevar el monto a cerca de un millón de dólares.
Paralelamente, el caso es investigado por el Departamento del Sheriff del Condado de San Diego, que revisa los registros financieros ante la posibilidad de cargos penales.
En el ámbito eclesiástico, el Vaticano delegó la investigación al arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, quien encabeza la revisión canónica desde julio de 2025.
El expediente también incluye acusaciones de conducta personal impropia. Un informe de un investigador privado señala que el obispo habría cruzado en repetidas ocasiones la frontera hacia la ciudad de Tijuana durante la noche para acudir a un club para adultos. Tomando incluso transporte “exclusivo” para llegar al club.
El detective privado Wade Dudley, ex agente especial del FBI, concedió una entrevista a The Pillar para abordar los hallazgos de su investigación, una vez que obtuvo la autorización de los clientes que solicitaron el informe.
"Dicho esto, vimos su coche aparcado en un estacionamiento exclusivo para clientes, y lo vimos caminando hasta la frontera y cruzando la frontera, y lo vimos ser recogido por una empresa de transporte compartido de terceros que lleva exclusivamente a los clientes a ese establecimiento"
Asimismo, se documentaron presuntos vínculos financieros personales con una mujer y otras conductas consideradas inapropiadas para su cargo.
Además de averiguar que durante años, el obispo mantuvo una cuenta bancaria personal conjunta con una mujer que era su secretaria en la parroquia de cuando era pastor en Michigan.
El obispo se trasladó a San Diego en agosto de 2017; de acuerdo con el informe del detective, la mujer se mudó “inmediatamente” a la misma ciudad.
El investigador Dudley documentó que “Shaleta tiene acceso sin restricciones al domicilio [de la mujer]”, al que ingresa con regularidad mediante el código del garaje y al que acude varias veces por semana durante el día.
Asimismo, la mujer “posee llaves de la residencia… y ha sido observada utilizándolas para abrir la puerta”. Según el reporte, también ha permanecido en la vivienda “durante períodos prolongados en múltiples ocasiones”.
El detective señaló además que el obispo fue visto “pasando mucho tiempo con los hijos de la mujer”, frecuentemente en ausencia de ella.
De acuerdo con la documentación, se le observó llevando a los menores a su domicilio y a un parque, comprándoles comida, jugando con ellos, permitiéndoles permanecer solos en su vehículo y cargándolos en brazos. En varias ocasiones acudía únicamente con uno de los niños. “Esta actividad es muy similar a la que realizaría un padre o una madre”, escribió Dudley.
Aunque Shaleta anunció haber presentado su renuncia en enero, la Santa Sede aún no la ha aceptado. Fuentes cercanas al patriarcado caldeo señalan que el cardenal Louis Sako ha expresado respaldo al obispo y habría buscado apoyo dentro de la Iglesia.
Hasta el momento, el obispo no ha emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones.



