Puebla está concentrando varios de los proyectos tecnológicos impulsados actualmente a nivel nacional, desde movilidad eléctrica hasta diseño de semiconductores y fabricación de baterías.
Entre ellos se encuentra Olinia, cuyo Centro de Diseño y Prototipado permitió desarrollar el primer vehículo del proyecto con la participación de más de 80 especialistas.
Al esfuerzo se suman investigadores provenientes del Tecnológico Nacional de México, la UNAM y el IPN.
Otro proyecto es Kutsari, enfocado en fortalecer las capacidades mexicanas relacionadas con diseño de circuitos integrados y semiconductores.
Su operación en Puebla tiene vinculación con el INAOE y una red que reúne capacidades de más de 50 instituciones y centros de investigación.
Paralelamente se trabaja en la posible instalación de una fábrica de baterías en San José Chiapa, una región que ya concentra infraestructura asociada con la industria automotriz.
También participa Yankuilotl, empresa de participación estatal enfocada en ensamble electrónico, software y proyectos de movilidad.
La apuesta busca que Puebla no solamente produzca vehículos y componentes tradicionales, sino que participe en nuevas cadenas relacionadas con electrónica, movilidad eléctrica y semiconductores.
El desafío será convertir los proyectos de investigación y prototipado en procesos industriales capaces de generar empresas, cadenas de proveedores y empleos especializados.
La disponibilidad de talento técnico y la presencia previa de sectores automotriz y electrónico colocan al estado en una posición particular para intentar desarrollar ese ecosistema.





