Martha Pobee, secretaria general adjunta de la ONU, pidió hacer todos los esfuerzos posibles para no deteriorar la situación en el país persa.

15 de Enero 2026
Naciones Unidas llamó a evitar cualquier ataque militar contra Irán y a trabajar para prevenir una escalada de tensiones que pueda extenderse más allá de sus fronteras, según declaraciones emitidas durante una sesión del Organización de las Naciones Unidas enfocada en la situación actual en el país persa y sus posibles repercusiones internacionales.
La alerta fue pronunciada por Martha Pobee, secretaria general adjunta de la ONU, quien ante el Consejo de Seguridad sostuvo que se debe hacer “todo lo posible para evitar un mayor deterioro de la situación” y enfatizó la importancia de resolver conflictos por vías diplomáticas y de diálogo, evitando que la región se vea envuelta en un conflicto mayor.
Este llamado se da en un contexto de tensión sostenida en Irán, donde se han registrado protestas antigubernamentales que estallaron hace semanas y que han sido reprimidas de manera violenta, generando preocupación internacional. La situación interna ha ampliado el foco de atención de la comunidad global debido a la posibilidad de intervenciones o represalias externas que terminen afectando la estabilidad regional.
Desde la ONU se subrayó que la pérdida de vidas humanas debe evitarse a toda costa, y se instó tanto a las autoridades iraníes como a otros actores internacionales a ejercer moderación y responsabilidad, recordando que cualquier acción militar podría provocar una escalada extensa con consecuencias graves para la seguridad y el bienestar de millones de personas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha insistido en diversas ocasiones en la importancia del respeto a los derechos humanos y la búsqueda de soluciones pacíficas, lo que ahora se traduce también en un llamado directo a evitar enfrentamientos armados o amenazas de esa naturaleza.
La postura del organismo internacional refleja la preocupación de la comunidad global por los efectos de una posible intervención militar, algo que podría desencadenar una dinámica de escalada entre países de la región y potencias extranjeras, con impactos en el comercio, la energía, la estabilidad fronteriza y la vida de millones de civiles.
Esta exhortación se suma a otras voces que han pedido la maximización de esfuerzos diplomáticos, tanto para abordar la situación interna de Irán como para evitar la expansión de un conflicto que ya ha mostrado signos de tensión internacional en los últimos meses.
Con este llamado, la ONU pretende frenar escenarios de confrontación y promover que las diferencias se resuelvan mediante el diálogo y la cooperación multilateral, en lugar de la vía armada o acciones que puedan incrementar aún más la volatilidad regional.





