Los precios del petróleo cayeron cerca de 5% y alcanzaron su nivel más bajo en tres semanas, después de que Donald Trump anunciara la suspensión de un ataque militar contra Irán y mostrara disposición para buscar una solución negociada.
El crudo Brent descendió hasta aproximadamente 83.52 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate se ubicó cerca de 79.49 dólares. El movimiento reflejó una reducción momentánea del riesgo de interrupciones en el suministro del Golfo Pérsico.
La posible desescalada también impulsó a varias bolsas internacionales. Los futuros de Wall Street avanzaron, mientras que los mercados europeos y del Golfo registraron ganancias ante la expectativa de que disminuyan las tensiones en Medio Oriente.
Sin embargo, el transporte marítimo continúa enfrentando riesgos. Algunos buques petroleros han modificado sus rutas para evitar zonas amenazadas por grupos armados, mientras que países productores han aplicado descuentos para mantener sus exportaciones.
La caída del petróleo puede aliviar temporalmente los precios de combustibles, transporte y alimentos, pero el mercado sigue expuesto a cambios bruscos si fracasan los esfuerzos diplomáticos o si vuelve a escalar el conflicto.






