En Tianguismanalco, Puebla, comenzó a operar un sistema que combina paneles solares con actividades agrícolas. El proyecto piloto busca reducir el gasto de electricidad necesario para bombear agua de riego y, al mismo tiempo, mantener disponible el terreno para los cultivos.
La instalación reúne 200 paneles solares bifaciales, con una capacidad de 126 kilowatts pico. Según la información del proyecto, podría cubrir alrededor de 63 por ciento del consumo eléctrico anual del pozo agrícola al que está conectada.
El diseño vertical permite colocar los paneles sin desplazar la producción ni destinar más terreno a la infraestructura energética. La iniciativa fue desarrollada por la Agencia de Energía del Estado de Puebla y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, junto con la sociedad de riego local.
El principal interés del piloto está en poner a prueba una solución para dos necesidades del campo: asegurar energía para el riego y conservar la superficie productiva. Sus resultados podrán mostrar si este modelo puede extenderse a otras unidades agrícolas y qué ahorro representa para quienes producen.





