9 de Abril 2026
Con la satisfacción del deber cumplido, regresaron los elementos de la célula USAR de búsqueda y rescate de Protección Civil y Bomberos de Guadalajara, Zapopan y del Estado, luego que permanecieron 10 días trabajando en la mina Santa Fe, de Sinaloa en donde apoyaron en el rescate de un minero fallecido y otro con vida.
Al llegar a la base de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco ya los esperaban sus familiares, quienes con pancartas les mostraron su afecto y lo mucho que los extrañaron.
El primer comandante regional de Protección Civil Jalisco Manuel Martínez Murillo, quien iba al mando de la célula, reconoció el aprendizaje durante esa operación de alto riesgo en la que participaron por más de 300 horas de trabajo continúo.
Él aseguró que se enfrentaron a un escenario caracterizado por condiciones de riesgo, inundación, inestabilidad estructural y presencia de gases, lo que demandó un trabajo técnico especializado, coordinado y extenuante.
"En mis 29 años de servicio es una de las operaciones más complejas y peligrosas, riesgosas si no hay una buena planificación en un plan de acción adecuado y velar siempre por la seguridad, ya que podríamos tener algún elemento que haya quedado atrapado en la mina"
Señaló que tras esa misión les dejó diversos aprendizajes para actualización de protocolos.
"Siempre que vamos a rescatar damos un cierto tiempo por los espacios vitales, por los colapsos porque sabemos que no hay condiciones de vida y ahora esto nos sorprende tenemos que cambiar los procedimientos porque la esperanza de vida siempre hay que tener fe que puede estar alguien vivo".
Esto luego que se logró el rescate del minero Francisco Zapata Nájera quien estuvo 14 días atrapado y fue rescatado con bien. Tanto así que supo caminar por su propio pie hacia la ambulancia que lo trasladó.
Explicó también que regresaron porque ya era un riesgoso permanecer en la mina, además del desgaste del personal.
"Hay condiciones que mi personal yo lo veo y si yo seguía por aferrarme pudiera provocar un accidente y de los 38 que vamos a lo mejor no pudiéramos regresar todos. Es lo que no quería hay que tener límites y saber humanamente hasta dónde podemos tener la misión cumplida".
Recordó que incluso hubo bomberos que se desmayaron y otros que hasta vomitaron por los vapores de la mina.
En su regreso se les recibió con un pastel y velas, así como un breve convivio entre sus compañeros y familiares. Como parte de su recibimiento, uno de los bomberos recibió la petición formal de un niño que es su familiar, para que fuera su padrino.
En agradecimiento a su valentía, compromiso y vocación de servicio, a todos se les permitió regresar a sus casas para descansar y regresarán el próximo domingo para reintegrarse a sus actividades cotidianas.





