La empresa Zoox, propiedad de Amazon, obtuvo la primera autorización necesaria para comenzar a cobrar viajes realizados en sus robotaxis sin controles humanos convencionales.
Los vehículos fueron diseñados específicamente para operar de manera autónoma. A diferencia de un automóvil tradicional adaptado, las unidades de Zoox no cuentan con volante, pedales ni un asiento destinado exclusivamente a un conductor.
La aprobación representa un paso importante para la expansión comercial de los servicios de movilidad autónoma. Hasta ahora, varias empresas habían ofrecido recorridos de prueba o servicios limitados bajo permisos especiales.
Zoox compite directamente con compañías como Waymo y Tesla, que también desarrollan sistemas de conducción autónoma. La industria busca demostrar que esta tecnología puede trasladar pasajeros de manera segura dentro de ciudades con tráfico complejo.
La autorización no significa que los robotaxis puedan operar libremente en cualquier territorio. La empresa deberá cumplir requisitos locales, limitar inicialmente las zonas de servicio y demostrar que sus sistemas pueden responder ante emergencias y condiciones imprevistas.






