13 de Mayo 2026
La calificadora S&P Global Ratings cambió de “estable” a “negativa” la perspectiva de 12 instituciones financieras mexicanas, entre ellas bancos comerciales, organismos públicos y entidades relacionadas con el sector financiero, luego de tomar una acción similar sobre la deuda soberana del país
Entre las instituciones afectadas se encuentran Nacional Financiera (Nafin), Bancomext, Banobras, Banamex, BBVA México, Banorte, HSBC México, Inbursa, Scotiabank Inverlat, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y el Fondo Especial de Asistencia Técnica y Garantía para Créditos Agropecuarios (FEGA).
De acuerdo con la calificadora, el país enfrenta un entorno de bajo crecimiento económico, restricciones presupuestarias y mayores presiones derivadas de pasivos contingentes, factores que podrían traducirse en un aumento más rápido de la deuda pública y en una carga creciente por el pago de intereses.
S&P Global Ratings añadió que un posible apoyo fiscal adicional a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) también podría seguir presionando las finanzas públicas y limitar la flexibilidad fiscal del gobierno federal.
Además, advirtió que un deterioro inesperado en la relación comercial y económica entre México y Estados Unidos podría afectar la posición externa del país, en medio de la incertidumbre por la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Pese a ello, la agencia consideró que el sistema bancario mexicano mantiene fundamentos sólidos, pues los bancos han mostrado resiliencia en episodios económicos adversos gracias a estrategias de crecimiento conservadoras y una administración prudente de riesgos.
“La liquidez y capitalización del sistema permanecen saludables”, indicó la calificadora. No obstante, previó presiones sobre la calidad de los activos y la rentabilidad de las instituciones financieras durante los próximos 12 a 18 meses, ante el deterioro del entorno macroeconómico y el menor dinamismo económico.





