La consulta médica comenzó a salir de clínicas y hospitales para entrar directamente a los hogares mexicanos.
Salud Casa por Casa superó las 27 millones de consultas gratuitas a domicilio dirigidas principalmente a personas adultas mayores y personas con discapacidad incorporadas a las Pensiones para el Bienestar.
Hasta el 6 de octubre, profesionales de la salud habían llegado a más de 10 millones de hogares del país. Del total de atenciones, casi 13 millones corresponden a primeras consultas, más de ocho millones a segundas visitas y cerca de seis millones a terceras revisiones.
La importancia de esas visitas está en el seguimiento. El personal no solamente toma signos vitales, sino que identifica factores de riesgo y revisa la evolución de pacientes que ya viven con enfermedades crónicas.
Los datos muestran la magnitud del problema. El programa ha realizado más de 850 mil referencias a instituciones de salud relacionadas con posibles casos de hipertensión y más de 225 mil por diabetes.
También se han detectado más de 45 mil situaciones consideradas emergencias médicas durante las visitas domiciliarias.
Cuando el personal identifica alguna alteración, el paciente puede ser referido al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o Pemex, dependiendo de su derechohabiencia.
El modelo busca intervenir antes de que un padecimiento termine convirtiéndose en una emergencia y resulta particularmente relevante para personas que tienen dificultades para trasladarse regularmente a una unidad médica.
Con una población mexicana que envejece y una alta incidencia de enfermedades crónicas, llevar la atención primaria hasta la casa puede convertirse en una pieza cada vez más importante del sistema de salud.





