11 de Marzo 2026
Por tercera vez en la historia de los Clásicos Mundiales de Beisbol, la novena mexicana volvió a tropezar con la misma piedra llamada Italia, derrota que, en esta ocasión, costó la eliminación en la primera ronda dentro de la edición 2026.
Los fantasmas de 2013 y 2017 llegaron al Daikin Park de Houston, Texas, escenario que enmudeció por completo con la prematura despedida del conjunto manejado por Benjamín Gil y que, en 2023, había dejado gratas sensaciones con su tercer lugar. Pero ahora, la historia fue completamente diferente ya que los cañones de la azzurri castigaron de fea forma al pitcheo tricolor, especialmente Vinnie Pasquiantino que se fue para la calle hasta en tres turnos, el primero en hacerlo en los clásicos. Los europeos prácticamente le dieron rumbo definitivo al compromiso después del rally de tres anotaciones que asestaron en la parte baja del quinto rollo.
En la segunda tanda, frente a los pitcheos del tijuanense Javier Assad, Pasquantino hizo el swing grande para ponerla a viajar por todo lo profundo del jardín derecho, mismo sendero que escogería en el sexto episodio, aunque esta vez raspando la serpentina de Duarte.
Para el cuarto inning, Assad volvió a dejar la esférica en zona cómoda para que el veterano Jon Berti la pusiera en órbita. Desafortunadamente, resultó una apertura dubitativa para el pitcher de los Cachorros de Chicago que, en cuatro y un tercio de entrada, toleró cuatro imparables, misma cantidad de rayitas limpias, otorgó dos pasaportes y liquidó a cinco enemigos por la vía de los strikes.
Assad salió del encuentro dejándole par de corredores de herencia al zurdo de los Red Sox de Boston, Brennan Bernardino, quien en la quinta no pudo poner fuera en home a Caglianone en la conexión con Kirk, mientras que Jakob Marsee remolcó dos más con sencillo que se internó a los terrenos de Jarren Durán. Lo del país de la bota se convirtió en paliza cuando en el “lucky seven” vino la séptima con la segunda impulsada de la noche por Berti. México batalló para montar amenazas y cedió ante los lanzamientos de Aaron Nola, quien colgó cinco argollas en un pulcro trabajo monticular de cuatro hits, una base por bolas y la manita de chocolates.
México anotó en la séptima entrada
Los aztecas romperían la blanqueada en la séptima, ahí congestionaron las almohadillas sin outs, solo que el daño fue mínimo. Pasquantino colocaría nuevo bambinazo sobre García y todavía vendría una más de los del viejo continente para dejar la abultada pizarra final de 9 carreras a 1. Así, los mariachis callaron y la ópera italiana resonó hacia cuartos de final donde el rival será Puerto Rico.





