Shein finalmente llegó a los mercados bursátiles después de años de intentos y obstáculos regulatorios.
La compañía de moda rápida comenzó a cotizar en Hong Kong, pero sus acciones enfrentaron presión desde las primeras operaciones.
Los títulos terminaron la jornada con una caída cercana al 4%, aunque durante algunos momentos llegaron a perder alrededor del 10%.
El debut ocurrió después de que la empresa enfrentara dificultades para concretar una oferta pública en otros mercados.
Las preocupaciones de los inversionistas incluyen cambios en aranceles, nuevas regulaciones y la pérdida de algunas ventajas comerciales que ayudaron a impulsar el crecimiento de Shein.
La empresa llegó a estar valorada en aproximadamente 98 mil millones de dólares en 2022, muy por encima de la valoración observada alrededor de su llegada al mercado de Hong Kong.
Shein construyó buena parte de su expansión mediante prendas extremadamente baratas, ciclos rápidos de producción y ventas digitales.
Su estreno bursátil permitirá ahora observar de forma mucho más directa cómo valoran los inversionistas el futuro de uno de los mayores fenómenos mundiales del fast fashion.





