3 de Marzo 2026
En medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente y el aumento en los precios internacionales del crudo, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que no habrá afectaciones a la economía de las familias mexicanas.
En conferencia de prensa en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum explicó que México dispone de un esquema de compensación fiscal implementado desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el cual permite amortiguar los impactos en los precios de las gasolinas y el diésel.
“Un esquema que hizo el presidente López Obrador en el 2022 con la guerra en Ucrania cuando subieron los precios, se compensa con el impuesto, con el IEPS para que no subiera la gasolina a la gente”, explicó la presidenta.
Tras los recientes ataques de Estados Unidos a Irán y los incidentes reportados el fin de semana cerca del Estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor de 20 por ciento del petróleo y gas del mundo, el crudo Brent, referencia global del precio del petróleo, subió 10 por ciento para superar los 82 dólares por barril, mientras que el gas natural registró incrementos de hasta 25 por ciento.
La mandataria subrayó que en caso de que el precio internacional del crudo aumente de manera considerable y se refleje en el costo de los combustibles, se activaría el mecanismo de compensación mediante el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con la finalidad de evitar que este incremento impacte directamente en los bolsillos de las familias mexicanas.
“Entonces si subiera de más el petróleo, que llegara a impactar en el precio de la gasolina o el diésel, entonces entra el esquema de compensación por impuesto. Entonces, para que no suba y no afecte a las familias mexicanas”, expresó Claudia Sheinbaum.
También indicó que el país está cubierto ante escenarios de caída en los precios del crudo.
“Y si bajara (el precio del petróleo) tenemos seguros contratados que dan coberturas.”, dijo la mandataria.
Con estos instrumentos, el gobierno federal busca mantener la estabilidad en los precios al consumidor frente a las volatilidad del mercado internacional derivada del conflicto en Medio Oriente.



