La Secretaría de Economía informó que únicamente 11 fabricantes de vehículos ligeros establecidos en México podrán acceder al esquema de importación de autopartes sin aranceles desde países con los que no existe un tratado de libre comercio.
La aclaración se produjo después de las distintas interpretaciones que generó un decreto publicado el 13 de octubre, relacionado con la eliminación del gravamen para determinados componentes utilizados en el ensamble automotriz.
La dependencia explicó que el beneficio no estará disponible para cualquier importador. Las empresas deberán contar con instalaciones productivas en territorio mexicano, autorización para operar bajo el régimen de depósito fiscal y cumplir los lineamientos correspondientes.
El objetivo es permitir que los fabricantes importen componentes para procesos de ensamble mientras incrementan gradualmente la participación de proveedores nacionales.
La medida busca fortalecer la competitividad de México como destino de inversión automotriz y facilitar la relocalización de líneas de producción que actualmente operan en otros países.
Sin embargo, representantes de la industria de autopartes han manifestado inquietudes sobre los efectos que una mayor importación de componentes podría tener en los proveedores mexicanos.
Uno de los principales riesgos señalados es que las armadoras mantengan una elevada dependencia de piezas importadas en lugar de desarrollar una cadena de suministro nacional más amplia.
La Secretaría de Economía sostiene que el esquema está diseñado para favorecer la producción completa de vehículos en México y no para facilitar la entrada de automóviles terminados procedentes de países sin acuerdos comerciales.
El impacto de la medida dependerá de los requisitos de contenido nacional y de la capacidad de los proveedores mexicanos para incorporarse a los nuevos proyectos de fabricación.





