El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz permanece fuertemente limitado en medio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, una situación que mantiene bajo vigilancia a los mercados internacionales de energía.
Datos de seguimiento marítimo de Kpler indicaron que durante el jueves transitaron nueve embarcaciones de materias primas, frente a cinco registradas durante la jornada anterior. Sin embargo, la cifra continúa por debajo del promedio de aproximadamente 12 embarcaciones diarias registrado durante agosto.
La tensión aumentó después de que dos buques petroleros pertenecientes a la empresa estatal de Emiratos Árabes Unidos, ADNOC, fueran atacados mientras cruzaban la zona. Las autoridades emiratíes responsabilizaron a Irán del incidente; los ataques provocaron daños menores y no se reportaron personas lesionadas.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético global debido al volumen de petróleo y gas que tradicionalmente circula por esa ruta.
Por esta razón, cualquier alteración prolongada puede generar efectos sobre precios internacionales del crudo, combustibles, transporte marítimo, cadenas logísticas e inflación.
Estados Unidos ha advertido que mantendrá presión económica y naval sobre Irán, mientras Teherán sostiene una posición de control sobre determinadas rutas de navegación.
La evolución del tránsito en los próximos días será relevante para determinar si existe una recuperación gradual de la navegación o si las restricciones continuarán afectando el movimiento internacional de mercancías y energía.





