Los trenes fabricados en México podrían comenzar a recorrer más países de América Latina.
Alstom busca ampliar el papel de su planta ubicada en Ciudad Sahagún, Hidalgo, para producir unidades destinadas no solamente al mercado mexicano y norteamericano, sino también a nuevos proyectos ferroviarios de la región.
Entre los mercados identificados aparecen Panamá y República Dominicana.
Actualmente, la instalación mexicana ya produce trenes y componentes para proyectos de Estados Unidos y Canadá y anteriormente participó en proyectos internacionales.
La planta tiene una superficie aproximada de 500 mil metros cuadrados y es considerada por la compañía como su mayor instalación ferroviaria en América.
Desde ahí han salido unidades utilizadas por el Metro de la Ciudad de México, el Tren Maya y sistemas de transporte estadounidenses.
La operación también mantiene una extensa cadena de suministro nacional. Alstom trabaja con alrededor de 780 proveedores mexicanos distribuidos en 17 estados.
El contenido nacional de los trenes fabricados en Ciudad Sahagún ronda el 76%, aunque algunos componentes especializados todavía deben importarse.
La compañía compró alrededor de 8 mil millones de pesos a proveedores nacionales durante 2025 y para julio de 2026 las adquisiciones ya superaban los 6 mil millones.
La estrategia busca aprovechar la experiencia acumulada por la planta mexicana para competir por nuevos contratos internacionales.
El desafío estará en factores como los precios del acero y aluminio, la política comercial de Norteamérica y las condiciones de cada proyecto ferroviario.
Aun así, el objetivo de la empresa es claro: que más trenes fabricados en México terminen circulando fuera del país.






