Bajo las aguas del Golfo de México existe un corredor de ecosistemas submarinos mucho más extenso de lo que se conocía hace apenas unos años.
Investigaciones realizadas entre Veracruz y Tabasco han permitido registrar al menos 125 arrecifes y otras formaciones distribuidas a lo largo de aproximadamente 650 kilómetros de costa.
La zona incluye arrecifes coralinos y rocosos, dunas sumergidas y chimeneas naturales de gas, además de hábitats asociados con más de 500 especies de peces.
Entre 2013 y 2026, el número de arrecifes identificados en esta región aumentó alrededor de 71 por ciento conforme nuevas exploraciones ampliaron los mapas disponibles.
Los especialistas consideran que todavía existen áreas sin estudiar, por lo que el número de estructuras submarinas conocidas podría continuar creciendo.
El registro también abre nuevas preguntas sobre la conservación de estos ecosistemas y su importancia para la biodiversidad del Golfo de México.






