Volkswagen prepara un nuevo ajuste operativo en su planta de Puebla que tendrá impacto directo en una parte de su plantilla laboral.
La armadora eliminará uno de los tres turnos de producción relacionados con los modelos Jetta y Tiguan.
El reajuste podría implicar la salida de entre 700 y 800 trabajadores.
La estrategia contempla esquemas de retiros voluntarios, reubicaciones y terminaciones conforme a las condiciones laborales correspondientes.
Parte del ajuste estará concentrado en trabajadores contratados durante los últimos años.
La planta de Puebla mantiene una fuerte dependencia del mercado estadounidense, destino de una proporción importante de los vehículos que produce.
Los cambios reflejan un escenario de menor capacidad productiva para determinados modelos, aunque la compañía mantiene operaciones dentro de uno de sus complejos industriales más importantes en América.
La evolución de la producción durante los próximos meses será clave para determinar si la reducción permanece limitada a un turno o deriva en nuevas modificaciones operativas.





